¿QUÉ RIESGOS TIENE CONDUCIR DESPUÉS DE BEBER?


Debes ser consciente de que conducir y beber son dos conductas incompatibles.

La legislación actual es muy estricta:






Los conductores en general tienen un límite de 0,5 gramos por litro.

En los conductores sin

experiencia, motoristas, conductores de vehículos de grandes dimensiones o de mercancías

peligrosas, servicios públicos y servicios de urgencia la tasa máxima es inferior (0'3 gramos por

litro).

Todos los conductores tienen la obligación de someterse a las pruebas de detección de los niveles de alcohol en la sangre.

También están obligados los demás usuarios

de la vía cuando se hallen implicados en algún accidente de circulación.

Si el resultado es positivo, se puede solicitar una segunda prueba

de alcoholemia. Deberá esperarse diez minutos después de haber realizado la primera.

Si el resultado vuelve a ser positivo, la policía o la guardia civil puecen inmovilizar el vehículo.

Si existe negativa a realizarse la prueba, tambíen puede inmovilizarse el vehículo.

En caso de inmovilización todos los gastos ocasionados correrán por cuenta

del conductor.



Recuerda, si has bebido, no conduzcas.




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