Numerosas investigaciones han demostrado que niños y jóvenes mejoran en la escuela cuando saben comunicarse adecuadamente. La comunicación con padres, profesores y compañeros ayuda a abordar las situaciones escolares, académicas y relacionales de forma más eficaz.
Una comunicación cercana entre padres e hijos y entre alumnos y maestros puede ayudar a mejorar el resultado académico y facilita el bienestar de los intersados.
Es imposible aprender a comunicarse de forma positiva por leer un documento sobre comunicación.
Si eres alumno/a de un Centro Educativo y crees que tienes dificultades para comunicarte con tus compañeros o con los profesores, no dudes en comentarlo al tutor, al jefe de estudios o al orientador, ellos sabrán asesorarte. No obstante, conviene no olvidar que:
- Frecuentemente las personas más apreciadas por sus compañeros son aquellos que demuestran mayor respeto e interés por los demás; NO los más "habilidosos".
- Los mejores comunicadores, que no acompañan esa habilidad de interés por los otros pueden tener éxito grupal pero carecer de amigos íntimos.
- Casi siempre el resultado de la comunicación entre dos personas depende más de la capacidad para afrontar situaciones que causan ansiedad que del modo de hacerlo (ej: Todos podemos ver con claridad que al preguntar a un profesor este contestará igual con independenicia de la habilidad en la exposición o de la la ansiedad con la que formule la pregunta el alumno).
- El nerviosismo al afrontar situaciones nuevas le ocurre a todo el mundo. La diferencia está en que unos se exponen a pesar de estar nerviosos y otros evitan la situación.
- La mayor parte de las personas apoyan y comprenden a una persona cuando la notan nerviosa. Raramente nadie emite un juicio negativo de otro por notarle nervioso al comunicarse.