Depende de la cantidad de peso que se cargue y de las alternativas que existan:

Lo perjudicial no es el método de transporte, sino la carga excesiva.

Algunas recomendaciones a tener en cuenta son:

Cuando sea posible, es mejor evitar el transporte de la carga. Por ejemplo, las taquillas en los colegios serían una buena opción.

 
Si hay que transportar la carga, lo mejor es que la espalda no la padezca. Una mochila con ruedas, que permita estirarla en vez de cargarla, es la mejor alternativa, especialmente si su diseño le permite ajustarse a la altura de cada uno y arrastrarla cómoda y ergonómicamente.

 
Si la mochila con ruedas no es posible, llevar la mochila en el centro de la espalda, colgada de ambos hombros, lo más cerca posible del cuerpo y sujeta a la espalda, es mejor alternativa que transportar el peso cargado de un hombro o colgado de un brazo.