Nuestro organismo necesita moverse o de lo contrario se oxida.

Para quienes pasáis muchas horas sentados os proponemos lo siguiente:

Subir las escaleras a pie y no coger el ascensor.

 
Ir caminando en lugar de utilizar el bus o el coche.

 
Estirarse como un gato de vez en cuando, por ejemplo, en los cambios de clase.

 
Practicar algún deporte y, si es posible, en equipo.