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Rechazo del alumno/a diferente


Posiblemente el rechazo al alumno diferente sea una de las cuestiones más preocupantes de las que ocurren en el mundo escolar.

Aprender a convivir es uno de los objetivos principales de la etapa educativa. La "calidad humana" de los futuros adultos, posiblemente esté muy relacionada con las experiencias vividas en la infancia y en la adolescencia.

Entre las situaciones más negativas que pueden producirse cabe destacar el "bullying". Este término se utiliza frecuentemente para describir el acoso o intimidación al que un/a alumno/a está expuesto de forma reiterativa y constante por parte de uno o varios compañeros.

Si eres alumno/a de un Centro Educativo y conoces alguna situación de bulling, debes tener en cuenta que Son auténticos malos tratos, que pueden llegar a tener consecuencias muy dañinas para quien los sufre.

El bullying ocurre habitualmente en el Centro Educativo. El patio del recreo, la clase, y los pasillos son los lugares preferidos de aquellos que ejercen el maltrato.

En ocasiones, el bullying se traslada a situaciones externas al Centro Educativo, convirtiéndose en un acoso continuo.

Entre los aspectos más preocupantes del bullying se encuentra el que suele ser presenciado y conocido por los compañeros, los cuales por temor o indiferencia no realizan ninguna acción para terminar con la situación.

Entre las conductas opresivas se encuentran:

Conductas de maltrato verbal: Insultos, humillaciones o amenazas.

Maltrato psicológico: Etiquetas negativas, tonos amenazantes, desprecio, ...

Presión social: marginación, exclusión y difusión de una imagen social degradante.

Abusos físicos: Agresiones físicas, hurtos o deterioro de los objetos propiedad de la víctima.

¿Qué hacer si sufres bullying?

Lo primero, y más importante, que debes comprender es que TU NO ERES EL CULPABLE DE LA SITUACIÓN. No hay nada, ABSOLUTAMENTE NADA, que justifique que una persona sufra situaciones de abuso por parte de otra.

La consecuencia de la situación anterior es que no podemos permitir que continúe.

En ocasiones el miedo, o la inseguridad sobre las consecuencias de los pasos que demos nos llevarán a aceptar la situación como la menos mala. Este temor es comprensible, pero debes considerar que de no hacer nada hay muchas posibilidades de que la situación no se solucione o se prolongue excesivamente en el tiempo.

El temor a las consecuencias de intentar parar el problema puede ser elevado, pero debemos recordar que en ocasiones hay que actuar aunque exista temor.

Si finalmente decides actuar, hay algunas cuestiones que puedes tener en cuenta:

Valora muy seriamente contárselo a los profesores. Debemos entender que calificativos como los de "chivato" son utilizados por los agresores para provocar en nosotros sentimientos de estar haciendo algo malo al comunicarlo. No te dejes engañar, lo que está realmente mal es sufrir acoso.

Procura tener amigos al margen de los grupos de agresores. La presencia de amigos, ayuda a solventar el problema.

Cuenta con tus padres, anímales a que hablen con el colegio y conjuntamente busquen una solución. Diles que pregunten al centro por la normativa a aplicar en estos casos. Puede ser una buena idea que tus padres expongan la situación en el Consejo Escolar.

Si lo consideras necesario, acude a un profesional que te enseñe a comportarte de manera firme, serena y enérgica, para que puedas enfrentarse a tu agresor trasmitiendo respeto y autoridad.

Si crees que no sabes manejar la situación, procura no responder a los comentarios. Tus respuestas sirven de estímulo a los maltratadores para continuar con su conducta.

Si la situación no consigue solucionarse, en última estancia habla con tus padres para que acudan a la Fiscalía de Menores y denuncien el caso.