Sorprende comprobar como, apesar de la sensibilidad de los adultos hacia los riesgos de ahogamiento en las pisicinas, se siguen produciedo accidentes con cierta frecuencia.
Los niños que no saben nadar, nunca deberían estar solos en un jardín con pisicina; y ello, aunque esta esté separada por una barrera.
Es necesario educar a los niños de los hogares con piscina para que no acudan al jardín sin la presencia de los adultos.
Los accidentes ocurren, incluso cuando hay adultos cerca. Un dato relevante es que la mayor parte de los accidentes ocurren los fines de semana, después de almuerzo, cuando los adultos estan en la siesta o en la sobremesa.
Algunas medidas preventivas son:
|
 |
|
Enseñar a nadar a los niños lo antes posible.
|
Si vas a instalar una piscina en casa, procura que esté separada del resto de la vivienda.
|
Las piscinas de 4 lados, son más seguras.
|
Las escaleras mal diseñadas, son causa relativamente frecuente de accidentes.
|
Si es posible, las puertas de la casa que permitan el acceso a la piscina, deben tener alarma de apertura.
|
Cuando no se utilice, debe cubrirse con lonas de alta resistencia.
Debemos ser conscientes que esta medida ayuda pero no es una garantía absoluta.
|
Los adultos debemos aprender técnicas de reanimación.
|
La profundidad mínima debe ser de 120 centímetros.
|
|